LA PLUMA ES MI ALMA POEMA “EL CABALLERO ANDANTE”

Cuando escribí este poema, uno de los primeros que hice, estaba consciente que luchar por un mundo donde predomine el amor y las relaciones entre los hombres sean cordiales y fraternales era como una quimera, como un sueño imposible, como enfrentarme a los molinos de viento del Quijote. Incluso, en el caso de mi país y de mis compatriotas, divididos y enfrentados hace años, algo así parece una utopía.
Sin embargo, nunca dejaré de luchar por los principios básicos que me inculcaron desde muy joven sobre humanidad y amor al próximo, sin ser religioso. Amo a Cristo como hombre y a su inmenso sacrificio por el bien de toda la humanidad. Es una pena que tantos siglos después prevalezcan las mezquinas ambiciones que lo condenaron a muerte.
Es indigno como en nombre de los sueños de unos pocos y los deseos de dominio de las naciones más poderosas persistan niveles de pobreza y hambruna en millones de seres humanos que nacieron en el lugar y/o la familia equivocada o viven en la ciudad que, un buen día, por la causa o la responsabilidad del que haya sido, le toco ser arrasada por una guerra.
No me opongo a la fortuna o la riqueza personal que se crea sin dañar a otros. No justifico tampoco que unos que trabajan y se esfuerzan honestamente por alcanzar sus sueños y tener una vida confortable tengan que mantener a quienes en nombre de la igualad social se acomodan o, sencillamente, como parásitos, viven de los demás.
Nos falta mucho camino por andar, aunque ya existen países con un nivel de vida y un bienestar social que demuestran que si se puede avanzar hacia el bien común, que si se pueden conquistar y transformar los molinos del Quijote.
Comencemos por llevarnos bien con la familia, con los amigos, con los vecinos, con los compañeros de estudio o trabajo. Seamos corteses, caballerosos, amables, afables, sencillos y solidarios. Uno a uno sumemos, no restemos, unámonos, no nos dividamos, busquemos y fomentemos todo aquello que nos hermana y desechemos todo aquello que nos enfrenta. Es sencillo, vivamos en paz y con mucho amor.


Luis M. Rouco de los Reyes
Publicado el 9 de abril de 2019

VIVA EL AMOR (POEMA DE GERTRUDIS GÓMEZ DE AVELLANEDA)

Nota gramatical aclaratoria: La palabra “plúgole” no es muy usual. Se trata de una forma del verbo placer, plugo, que además tiene una variante pronominal enclítica (le). Placer se conjuga como agradecer, pero posee algunas irregularidades especiales empleadas generalmente en literatura. Estas son: plugo, equivalente a plació; plegue o plega a plazca; y pluguiera a placiera o placiese.

Luis M. Rouco de los Reyes – 3 de abril de 2019